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En nuestros
días para que una Obediencia sea reconocida regular por las demás
debe acreditar que cumple con los siguientes principios básicos:
1. Regularidad
de origen. Toda Gran Logia deberá ser regularmente establecida
por una Gran Logia reconocida o por tres o más Logias regularmente
constituidas.
2. La creencia
en el Gran Arquitecto del Universo y de su voluntad revelada, debe constituir
una obligación esencial para todos sus miembros.
3. Todos
los iniciados deberán jurar su Obligación sobre el Volumen
de la Ley Sagrada, debidamente abierto, donde esté la revelación
de lo anteriormente citado, de conformidad con la conciencia particular
de la persona que sea iniciada .
4. Que solo
pueden ser miembros de la Gran Logia, así como de las Logias en
particular, exclusivamente varones y que la Gran Logia no tenga relaciones
masónicas de ninguna clase, con cualquier tipo de Logias o cuerpos
que admitan, como miembros, a personas de sexo femenino.
5. Que la
Gran Logia debe tener jurisdicción soberana sobre las Logias bajo
su obediencia; que por lo tanto debe de ser responsable, independiente
y con gobierno propio, con la sola e indiscutible autoridad sobre los
tres grados de aprendiz, compañero y Maestro Masón en toda
su jurisdicción y no debe, en ningún caso, estar sujeta
a compartir dicha autoridad con un Supremo Consejo o con cualquier otro
poder que reclame algún control o supervisión sobre estos
grados.
6. Que las
Tres Grandes Luces de la Masonería (el Volumen de la Ley Sagrada
(1) la Escuadra y el Compás) deben siempre estar presentes cuando
la Gran Logia o sus Logias subordinadas estén trabajando, siendo
el principal de ellas el Volumen de la Ley Sagrada .
7. Que las
discusiones sobre religión o política en las Logias deben
de ser estrictamente prohibidas.
8. Que los
Antiguos Principios, Usos y Costumbres, así como los Landmark de
la Orden deben ser estrictamente observados.
Habiendo sido aceptada por la mayor parte de las Grandes Logias Regulares
del mundo una Regla de Doce Puntos cuyo cumplimiento es exigido por todas
ellas para obtener el reconocimiento como Obediencia regular:
1. La Francmasonería
es una Fraternidad iniciática, que tiene como fundamento tradicional
la creencia en Dios, el Gran Arquitecto del Universo.
2. La Francmasonería
se basa en los “Antiguos Deberes” y en los “Landmarks” de la Fraternidad;
especialmente en cuanto al absoluto respeto a las tradiciones específicas
de la Orden, esenciales para la regularidad de la Obediencia.
3. La Francmasonería
es una Orden a la cual no pueden pertenecer más que los hombres
libres y respetables, que se comprometan a poner en práctica un
ideal de Paz, Amor y Fraternidad.
4. La Francmasonería tiene como objetivo el perfeccionamiento moral
de sus miembros, así como el de la humanidad entera. La Francmasonería
5. La Francmasonería
impone a todos sus miembros la práctica exacta y escrupulosa de
los rituales y simbolismos, como modo de acceso al Conocimiento por las
vías espirituales e iniciáticas que le son propias.
6. La Francmasonería
impone a sus todos sus miembros el respeto a las opiniones y creencias
de cada uno. Prohíbe en su seno toda discusión o controversia
política o religiosa. Así se constituye en centro permanente
de Unión Fraternal, donde reina una comprensión tolerante
y una fructífera armonía entre los hombres, los cuales,
sin ella, hubieran permanecido extraños los unos de los otros.
7. Los Francmasones
toman sus obligaciones sobre un Volumen de la Ley Sagrada, con el fin
de dar al juramento o promesa prestados sobre el mismo el carácter
solemne y sagrado indispensable para su perennidad.
8. Los Francmasones
se reúnen, fuera del mundo profano, en Logias donde deben estar
siempre presentes las Tres Grandes Luces de la Orden: un libro de la ley
Sagrada, una Escuadra y un compás, para trabajar según el
rito, con celo y asiduidad, conforme a los principios y reglas prescritas
por la Constitución, Estatutos y Reglamentos Generales de la Obediencia.
9. Los Francmasones
no deben admitir en sus Logias mas que hombres, de reputación perfecta,
personas de honor, leales y discretos dignos bajo todo punto de vista
de ser hermanos y aptos para reconocer los límites del dominio
del hombre y el infinito poder del Eterno.
10. Los Francmasones
cultivan en sus Logias el amor a la patria, el sometimiento a las Leyes
y el respeto a las Autoridades constituidas, y consideran el trabajo como
el Deber primordial del ser humano y honrarlo en todas sus formas.
11. Los Francmasones
contribuyen, por el ejemplo activo de su sabio, viril y digno comportamiento,
al esplendor de la Orden, dentro del respeto al secreto masónico.
12. Los francmasones
se deben mutuamente ayuda y protección fraternales, aun en caso
de peligro de su propia vida. Practican el arte de conservar, en toda
circunstancia, la calma y el equilibrio indispensables para una perfecta
maestría de si mismos.
Las Grandes Logias admitidas como regulares son 155 en el mundo y
mayoritariamente tienen establecido el mutuo reconocimiento.
La Gran Logia de España está reconocida y tiene relaciones
fraternales con la práctica totalidad de ellas.
En España el Volumen de la Ley Sagrada que se utiliza en
la práctica totalidad de las Logias es la Biblia; no obstante,
podría ser la Torá o el Corán si la mayoría
de los miembros de la Logia pertenecieran a una de esas religiones o así
lo decidiera la Logia. En Israel no es infrecuente que las Logias utilicen
al mismo tiempo la Torá, el Corán y la Biblia.
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