El pasado 9 de mayo de 2026 tuve el honor de representar, por primera vez como Gran Canciller de la Gran Logia de España (GLE) recientemente designado por el Gran Maestro, a la masonería regular española en la Comunicación Anual de la Gran Logia Nacional de Rumanía (GLNR), celebrada en Bucarest. Este importante acontecimiento reunió a más de 3.000 participantes y a más de 40 delegaciones extranjeras, reflejo del dinamismo y la proyección internacional de la Masonería rumana. La acogida fraternal dispensada por el Gran Maestro de la GLNR, Cătălin Viorel Tohăneanu, marcó desde el inicio el tono de cordialidad y excelencia que caracterizó todo el encuentro.

El programa se inició con un cóctel de bienvenida en un marco de gran simbolismo: la Sala del Trono del antiguo Palacio Real, edificio cuya construcción finalizó en 1815 y que hoy alberga el Museo Nacional de Arte de Rumanía. Este primer momento permitió estrechar lazos en un ambiente de fraternidad internacional, preludio de una jornada intensa y rica en intercambios. La Comunicación Anual se desarrolló en el imponente Palacio del Parlamento, una de las mayores edificaciones administrativas del mundo, con sus 365.000 metros cuadrados finalizados en 1989. Bajo la dirección del Gran Maestro, los trabajos combinaron solemnidad institucional y contenido pedagógico, mediante la presentación de diversos documentos audiovisuales sobre la historia de la GLNR y sus numerosas obras benéficas. Asimismo, varios Hermanos ofrecieron interpretaciones musicales en vivo de gran calidad, aportando una dimensión artística particularmente destacable.

Durante la sesión, las delegaciones extranjeras tuvimos la oportunidad de saludar fraternalmente al Gran Maestro y a los Hermanos de la Gran Logia Nacional de Rumanía, reforzando así los vínculos de reconocimiento y amistad que nos unen. La jornada culminó con una elegante cena de gala acompañada de música en vivo, así como con una emotiva demostración de danza folklórica rumana interpretada por niños ataviados con trajes tradicionales, testimonio vivo de la riqueza cultural del país anfitrión. Cabe destacar la impecable organización del evento, orquestada con precisión por el Respetable Hermano Andrei Costin, Gran Canciller de la GLNR, cuya labor contribuyó decisivamente al éxito de la reunión.

Este encuentro brindó la oportunidad de establecer contactos fraternales con representantes, Grandes Maestros y Grandes Cancilleres, de más de 25 Grandes Logias de Europa, América Latina, Asia y África. Estos intercambios confirman el papel esencial de la diplomacia masónica y el compromiso compartido con los valores universales de la Orden. Regresé a España con una profunda impresión: la Francmasonería rumana, renacida hace relativamente pocos años, muestra hoy una vitalidad notable, con más de 10.000 miembros y una edad media particularmente joven, signo de un futuro prometedor.
¡Larga vida a la Francmasonería rumana y a la Gran Logia Nacional de Rumanía!
RH Marc Szejwah – Gran Canciller de la GLE

