En los valles de Huesca (Aragón), el pasado sábado 30 de mayo de 2026 las columnas de la Respetable Logia Simbólica Miguel Servet nº 89 resplandecieron de manera especial al completar su primer ciclo de luz. Para conmemorar este primer aniversario de su Levantamiento de Columnas, los Obreros del taller se congregaron en las emblemáticas instalaciones del Casino de Huesca en una jornada que conjugó el rigor de los trabajos internos con la apertura fraternal a la sociedad.

La jornada conmemorativa se articuló en dos tiempos rituales perfectamente definidos. En la primera parte, se celebró la Tenida Aniversaria conforme a la ortodoxia masónica, espacio en el cual se brindaron emotivas intervenciones y planchas de arquitectura que repasaron los logros, desafíos y la consolidación de este joven, pero vigoroso taller en el panorama de la Masonería Española en Aragón.

Respaldada por Altas Dignidades de la Orden

Los trabajos contaron con el respaldo institucional y la distinguida presencia del Gran Maestro Provincial de la Gran Logia Provincial de Castilla, quien estuvo acompañado por sus Grandes Oficiales.

Asimismo, la fraternidad universal se hizo patente sobre el pavimento mosaico gracias a la nutrida asistencia de Hermanos procedentes de logias hermanas que reforzaron las columnas del taller; entre ellas, las Logias: Santiago Ramón y Cajal nº 35 (Zaragoza), Pro Libertate nº 181 (Pamplona) e Ibn Jatima nº 190 (Almería). La Cadena de Unión se vio enriquecida además por la participación de Hermanos de otros Orientes y de hasta cinco nacionalidades distintas, evidenciando el carácter universal de la Masonería.

Ceremonia de Adopción de Luvetones

El colofón de este primer aniversario revistió un carácter especialmente emotivo y familiar. Las puertas del templo se abrieron de par en par a los familiares y a la sociedad para celebrar una Ceremonia de Adopción de Luvetones (o Bautismo Masónico).

Ante la conmovida mirada de los asistentes, el taller otorgó formalmente el estatus de Luvetón a cinco hijos de los Hermanos de la logia (dos niñas y tres niños). El emotivo rito, que contó con el concurso de sus respectivos padrinos, simboliza el compromiso de la logia de extender su manto protector sobre las nuevas generaciones, garantizándoles guía espiritual, apoyo material y fidelidad masónica a lo largo de sus vidas.

La jornada conmemorativa concluyó con un concurrido ágape fraternal. En un ambiente distendido y armónico, los Hermanos, sus familias y allegados compartieron el pan y la sal, sellando un primer año de camino que no solo consolida a la Respetable Logia Miguel Servet n.º 89 en la historia de la masonería aragonesa, sino que proyecta su luz con firmeza hacia el futuro.

 

V.H. Leonardo Hernández Hernández –  Secretario R.L.S. Miguel Servet, nº 89